La Legislatura Provincial de San Juan aprobó recientemente una ley enfocada en la utilización y valorización de los efluentes previamente tratados (ECT) de redes cloacales para su aplicación en la agricultura. Este recurso, considerado patrimonio público del estado, se ha mantenido sin utilizar hasta la fecha. Los ECT serán obtenidos de las Plantas de Tratamiento de Líquidos Cloacales y tendrán aplicación en las Áreas de Cultivos Restringidos (ACRE) en todo el territorio de San Juan.

El propósito fundamental de esta legislación es promover la preservación del medio ambiente, la gestión ecosistémica de los efluentes, fortalecer la relación entre el ordenamiento territorial y el uso de los ECT, y optimizar la función social, ambiental y económica del recurso hídrico.

La autoridad encargada de la implementación de esta norma será la Dirección General del Departamento Hidráulica, que deberá establecer las regulaciones técnicas para el funcionamiento de las ACRE. En consulta con el Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, se determinarán los métodos de riego, la extensión de tierras cultivables, los requerimientos de agua, los momentos de suministro y los tipos de cultivos adecuados. La asignación de recursos se basará en la superficie cultivada y se establecerán horarios para la entrega. Además, las parcelas actualmente sin derechos de riego, dentro de las ACRE, podrán aprovecharse para el riego y cultivo de especies forrajeras y madereras, cumpliendo con las especificaciones físicoquímicas de calidad de los ECT. El uso será de carácter voluntario y estará sujeto a solicitudes de permisos o concesiones, bajo supervisión de la autoridad competente.

Asimismo, se contempla la opción de utilizar los ECT en el riego de forestaciones y arbolados públicos, siempre a través de acuerdos específicos con entidades gubernamentales.

Es importante destacar que los ECT no serán conducidos a través de la red de riego existente, sino que se implementará una infraestructura especializada. Los proyectos de diseño para esta implementación ya están en marcha, comenzando por la Planta de Cerrillo Barboza. Esta iniciativa no solo enriquecerá la gestión hídrica, sino que también impulsará el desarrollo de la infraestructura pública, sumando nuevos proyectos al avance de la red de riego actualmente en proceso de modernización.

Se estima que una vez que este modelo de riego esté operativo en el ACRE vinculado a la planta de tratamiento de Cerrillo Barboza, se podrán incorporar entre 3.500 y 5.000 nuevas hectáreas bajo riego en la provincia de San Juan, fortaleciendo la capacidad de producción agrícola y el uso eficiente de los recursos hídricos disponibles.

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